ArtOfZoo - Montada e Inseminada

 

Estimados lectores, les comparto la segunda parte de mis experiencias, aquí trataré de detallar un poco más en base a mi vivencias, para aquellas chicas que necesiten información de la montada e inseminación, y sus consecuencias para saciar sus dudas, también algunas reflexiones a lo largo de este tiempo, esta es una segunda parte, recomiendo lean la primera también.

Durante el tiempo que estuve en el colegio y parte de la universidad me dejé ser tomada por Chamo, el perro de la familia, en este tiempo aprendí mucho a manejar consciente o inconscientemente mis hábitos para llevar un vida dedicada a mi propio beneficio, si bien de forma paralela tuve muchas parejas durante este tiempo, algunas que duraron meses, pasando muy buenos momentos al ir al cine, a la playa, a pasear por la ciudad, a discotecas, mi sentido de pertenencia era hacia Chamo, él siempre estaba presenten en mi mente.

Chamo influyó en mi vida de muchas maneras, pero sobre todo en mis comportamientos, especialmente aprendí ese deseo interno de sentirme hembra antes que mujer, esto me daba un toque sexi a mi pensar, además en esos tiempos que generalmente sucede con las adecentes que buscan el amor de su vida, no fue mi caso, yo buscaba placer, no buscaba amor, los chico que venían con ese plan perdían su tiempo, las relaciones que tuve con él lo único que hacían es mantenerme en un estado de excitación y frenesí constante, mi cosita siempre estaba caliente y dispuesta, y mi mente pensando solo en esto, en clases, con mis amigos, con mis padres. Otro comportamiento que me creé con él es el de hacerlo como a mí me gusta, así lo apliqué con él y con mis parejas también, no me importaba dar indicaciones.

Otro hábito que adquirí es tenerlo muy limpio, con su pelo amarillo brillando, esto me obsesionaba, en nuestros encuentros me encantaba acostarme desnuda a su lado y sentir su pelo en mi cuerpo previamente, esto erizaba toda mi piel, mis pezones se ponían tan duros que dolían, me gustaba pasárselos por su pelaje, era como una gata queriendo ser acariciada, perfecto preliminar erótico que me ponía predispuesta para copular.

Si bien lo hacíamos cuando quería con Chamo, habían unos días especiales para mí, mis días más calientes, mis días de ovulación, cuando ya se acercaba es período yo me llenaba de ansiedad al punto de que abría la boca para respirar, además de ser los días donde me hervía la sangre, y mis ansias aumentaban, sabía perfectamente también que eran los días en que podía concebir, cosa que con él sabía no tenía por qué preocuparme, en su lugar tenía las relaciones más explosivas, de un calor y una picazón infernal, sin tener que cuidarme de nada.

Conforme pasaron los años, pude informarme un poco más rebuscando en el internet de ese entonces, habían algunas historias entre mito y verdad, pero era suficiente para mí, en ese tiempo también tomé el hábito de afeitarme, como inició la moda a finales de los 90´s, me sugirieron un lugar donde también frecuentaban algunas amigas, con esto me sentía tan limpia y pura como el día en que nací, además de sentirlo mejor, cuando llegaban estos días de calor, buscaba a Chamo desnuda, a veces y hasta tres veces el mismo día, él se volvía loco e impaciente, pero me gustaba jugar con el primero, me gustaba abrazarlo con mis piernas y manos cunando estábamos acostados, acariciar su pelo amarillo brillante, rozar mis senos en su pelaje, sentir su pelaje rozar en mi cosita, a veces me pasaba por debajo de el en cuatro patas para sentir su pelaje y su miembro rozar mi piel, o me subía sobre su lomo para friccionarme suavemente, esto me llenaba de lasciva y perversión, podía ver mi entrada brillando por mis líquidos, luego con todo el calor en mi cuerpo, le ofrecía mi cosita para que me lamiera en el suelo, abría mis piernas sin ningún pudor, solo cuando estoy con él, mi lubricación y humedad llega al máximo, no sé si es mi deseo de tenerlo dentro o por los que sé que tengo que alojar en mí, tocándome puedo notar que mi mano nada en un mar de lubricación, mis dedos entra sin ningún problema ni molestia, a él le encanta mis fluidos que nunca terminan, a veces su entusiasmo aumenta y me da la impresión que quiere meter todo su hocico en mí, trata de entrar lo más profundo que puede, se obsesiona, sacar su cabeza de ahí es realmente un reto, tiene mucha fuerza, igual su lengua entra sin problema lo más profundo que puede llegar generando sonidos tipo chapoteo, me encanta cuando cambia de dirección y estimula otras partes de mi interior, acariciando mis paredes internas deliciosamente, no es raro que me venga la primera vez dulcemente de esta manera, a veces su ímpetu llega a tanto que me da pequeños mordiscos, son tan suaves que creo que sabe hasta dónde puedo aguantar, no me quiere hacer daño, yo defensivamente trato de sacarlo de ahí tomando de su cabeza, aunque sus mordiscos me producen pequeñas descargas eléctricas en mí y pierdo mis fuerzas.

Mi sensibilidad por mi estado y mi excitación hacen que mis senos se pongan duros hasta al punto que duelen, sensibilidad sin embargo deliciosa al roce de mi piel con su pelo, me hace sentir susceptible, indefensa, es el momento que me deslizo al sillón boca arriba a la posición para ser montada, estoy lista y predispuesta, solo pensando en su miembro, una vez que se sube, juego un poco más con el, puedo sentir su pelo rozando mi ombligo, y la funda de su miembro entre mis piernas, aquí muevo mi pelvis para rozar su miembro y su pelaje y vuelvo a separarme varias veces, mi lubricación al máximo, esto me llena de ansiedad y frenesí, empiezo a respirar agitadamente, después de un rato de este juego estoy lista para el acople, me pego a él y siento como sale su miembro aún delgado sale de su funda embarrando mi piel, luego de vario intentos, encuentra mi calor y entra sin ningún tipo de problema, todo súper lubricado hasta se oye su chapoteo, en unos cuantos bombeos más siento que está listo para entrar de verdad, su nudo golpea mi entrada una vez, a la segunda empieza a forzar su entrada, a pesar de que mi estrechez hace resistencia, nuestra lubricación hace que sea inevitable su deslizamiento forzado, mis labios lubricados se abren inevitablemente pero aun ofreciendo resistencia, mi reflejo es querer cerrar las piernas para protegerme de la violencia, pero no es posible, el no mide su fuerza ni tampoco tiene consideración de mí solo hace su trabajo, su miembro y nudo por naturaleza están bien lubricados para permitirle entrar en la estrechez dela hembra, yo emito pequeños gemidos, y coloco mis manos en su pecho a modo de defensa, me incorporo un poco, este momento siempre es igual de intenso, esa entrada forzada siempre me impresiona y sorprende, forcejeo natural y necesario para permitir el abotonamiento y así asegurar la fecundación de la hembra, me hace abrir los ojos, respirar agitadamente, gemir, por lo lubricadísma que estoy, su nudo vuelve a salir y entrar un par de veces más, hasta que crece lo suficiente para quedarse dentro dando un último empujón profundo, creo que fui hecha a su medida, el acople entre los dos es perfecto, ni Roky ni Roco han podido compararse a este animal.

Una vez de haberse forcejeado dentro, termina la violencia, viene el placer, mi calor y picazón junto con su miembro súper caliente y lubricado me llevan a un nivel de calor y excitación máximo, mis mejillas al rojo vivo, el seguía expandiéndose dentro de mí en cada palpitar, mi cuerpo acomodándose a su tamaño, me siento ensartada, atrapada, esa sensación de llenura con la intromisión de su miembro, su longitud también ha alcanzado su máximo llegando profundo, alcanzando mi cérvix, mi respiración se hace más pausada y profunda, mi cuerpo se relaja, entrando en un fase similar a un trance para ser inseminada a placer, mi seño se frunce y lo miro, el todo indiferente, acaricio sus orejas, lo que generalmente digo en este momento suavemente es quieres preñarme?, siento nuestra unión toda húmeda y caliente, su pelo acariciando mi piel, su miembro palpitando constantemente, y con esto, su punta golpeando mis paredes gentilmente en cada palpitar, en medio de esta llenura, su semen súper caliente con su eyaculación constante, golpea mis paredes, rellenándome aún más, cada espacio de mi ser me siento invadida completamente, si tengo suerte, esta manipulación de mi sexo dura entre 6 a 15 minutos, a diferencia de un humano, donde te bombea con su miembro hasta hacerte llegar al orgasmo, con los perros la manipulación es distinta, ellos te estimulan de forma distinta, es su palpitación y eyaculación de su miembro en tu interior que lenta y constantemente va subiendo tu nivel de excitación de a poco, manteniendo tu placer hasta sentir que tu corazón se quiere salir, pero retardando tu orgasmo, luego de un tiempo de placer y preparación, empiezan los espasmos en mi estómago, empiezo a empujar hacia él, mientras sigue rallándome, su continuo palpitar y eyaculación provocan mis convulsiones, empiezo a moverme alrededor de su nudo que gira y se reacomoda sin problema por la lubricación, pongo mis manos en su lomo en este momento, un explosivo orgasmo empieza a poseerme lentamente, mi cuerpo se mueve con los espasmos, mi respiración se hace entrecortada, exploto en un orgasmo fenomenal inundada en un mar de semen y lubricación, levanto mi cabeza un poco envuelta en éxtasis, mientras siguen mis espasmos, lentamente mi cuerpo empieza salir del trance y se relaja, pero su manipulación continúa, ahora entro en un estado de lujuria y frenesí total, empiezo a mover mi cadera en círculos para sentirlo todo, mi sexo rota alrededor de su nudo súper lubricado y caliente, que se reubica en cada movimiento, no es raro que en mi estado de ovulación tenga orgasmos en cadena, sin salir de uno, voy entrando al el siguiente manteniendo en un estado de frenesí incontrolable, lo miro con furia, bajo mi mano hacia nuestra unión, la entrada de mi cosita dura como una pierda por la intromisión de nudo y súper húmeda, me fascina ver mi cuerpo y mis piernas fundidas en su pelaje. Su miembro que invade mi interior y en especial su punta, con su palpitar constante y su inseminación calma el calor e irritación de mi interior en mi estado de ovulación, su semen rellena cada espacio de mi interior, esta sensación es la que es la que la hace diferente a cualquier otra, llevándome a un nivel máximo de placer, mis manos regresan a su lomo, un segundo orgasmo empieza a tomar mi cuerpo, mis espasmos llegan a los dedos de mis pies, mi respiración entrecortada, toda sudada, clavada contra el sillón, me vengo dulcemente por segunda vez toda rellena como estoy, mi sexo siendo explotado al máximo, mi llenura al máximo, mientras su estimulación continúa contante, luego de un rato siento que empieza a jalar suavemente, poco a poco, su miembro empieza a expandir mi entrada, a veces en este proceso, se pueden ver pequeños chorros de nuestro elixir salir a presión, al contrario del inicio, la expansión de mi entrada es lenta y deliciosa, su nudo empieza abrirse campo para salir, un vez afuera, mis labios y entrada regresan a su posición original lentamente, esta transición me sabe regalar a veces un delicioso orgasmo más que me hace serrar las piernas y tiemblo, me siento susceptible, he sido inseminada una vez más, puedo sentir esa sensación de preñez en mí, su miembro puedo verlo a mi lado, aún palpita y eyacula, monstruoso, deforme, brillante, el con toda su masculinidad, me siento sumisa, como pude aguantar eso en mi interior?, para culminar con su hembra, el finalmente lamerá mi cosita y todo lo que salga de esta, delicioso final para mi irritado sexo.

Luego de estas sesiones, cuando salía a la sociedad, saltaba, reía, coqueteaba, mis amigos o familiares me decían, que te pasa, estas como loca…., en mi mente ese sentimiento de hembra, Tal fue la influencia de Chamo en mí vida, que recuerdo, al momento de escoger nuestros muebles de la casa junto con mi esposo, me aseguré que tuviera la altura similar a los tenía en casa de mis padres, aunque en ese tiempo aun no teníamos un perro.

Por mi inclinación en este tema, he investigado a lo largo de este tiempo contactando a otras chicas tanto de Estados Unidos y Canadá, como de Latinoamérica, especialmente México, Perú, Venezuela, Argentina, Bolivia, he llegado a la conclusión que las mujeres de norte del continente generalmente son amas de casa o mujeres maduras que han entrado en este mundo, al contrario de Latinoamérica donde son adolescentes, algunas muy jóvenes que se han iniciado en esto, muchas veces siendo su primera experiencia, la razón generalmente es que no hay o no había la costumbre en Latinoamérica de que los menores tienen que estar acompañados por un mayor después de llegar de la escuela, lo que es ley en los países del norte, esto dejaba a las jóvenes, junto con las condiciones necesarias, a merced de estos potenciales amantes encubiertos, que junto con el calor de su edad es la mezcla perfecta para que sean tomadas, solo es cuestión de un roce accidental, esto lo puedo confirmar también por experiencia propia.

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2 Comments
  1. ponchovidal 2 weeks ago

    Meeeeega exitante tu relato me pusistes como piedra😈

  2. alejandrobalas 3 weeks ago

    Me encantó, sería bueno contactarte, podríamos vivir en un departamento y comprar un enorme perro.

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